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Moto E4, análisis: la experiencia de uso vuelve a brillar en la gama de entrada

Moto E4, análisis: la experiencia de uso vuelve a brillar en la gama de entrada

El Moto E3 que analizamos hace unos meses resultó un tanto decepcionante, y es que en el apartado donde destaca esta familia, el rendimiento con unas especificaciones contenidas, resultó ser un punto flojo. En este análisis del Moto E4 veremos si es capaz de mejorar en todos los apartados a su antecesor o sigue siendo un gama baja del montón.

Moto E4, análisis: la experiencia de uso vuelve a brillar en la gama de entrada

La familia Moto, desde que se inició con aquel Moto X, ha ido ganando prestigio en el mundo Android, y es que se ha hecho un hueco en el mercado a base de precios razonables y Android puro. La gama Moto E es la más modesta en cuanto a especificaciones, y eso es algo que se refleja en su precio. El último en sumarse a la familia fue el Moto E4, protagonista de este análisis.
El Moto E3 que analizamos hace unos meses resultó un tanto decepcionante, y es que en el apartado donde destaca esta familia, el rendimiento con unas especificaciones contenidas, resultó ser un punto flojo. En este análisis del Moto E4 veremos si es capaz de mejorar en todos los apartados a su antecesor o sigue siendo un gama baja del montón.
Especificaciones técnicas
El Moto E4 se encuentra en la gama de entrada, siendo, de las tres familias de la marca, el más humilde en cuanto a especificaciones técnicas. Como veremos en la tabla a continuación, no presume de mucho músculo, pero de momento no nos adelantemos a los acontecimientos y veamos qué es lo que nos encontramos por dentro.
Teniendo en cuenta lo que hemos visto, el teléfono cumplirá de sobra con las tareas más básicas que tengamos que hacer durante el día. Pero antes de juzgar nuestra experiencia con este teléfono, vamos a ver las especificaciones. Empezando por la pantalla, tenemos un tamaño de 5 pulgadas con resolución HD y tecnología IPS.
El procesador elegido para el Moto E4 esta vez no es un Snapdragon, sino el MediaTek MT6737, aun quad-core a 1,3 GHz que viene acompañado con una memoria RAM de 2 GB y un almacenamiento de 16 GB que puedes ampliar con tarjetas microSD de hasta 128 GB.
Si nos pasamos a la conectividad, tiene todo lo que se puede esperar de un gama de entrada, como es la conectividad Wi-Fi b/g/n, LTE, Bluetooth 4.2, GPS con GLONASS y hasta radio FM. Aquí echamos de menos, como en muchos terminales de su mismo rango, el chip NFC, aunque sí contamos con sensor de huellas, del cual hablaremos más adelante.
En el apartado fotográfico, nos encontramos con una cámara trasera de 8 megapíxeles con apertura f/2.2. Por su parte, el sensor frontal tiene una resolución de 5 megapíxeles y cuenta con apertura f/2.2 y un flash LED frontal. Su batería es de 2.800 mAh, que se puede extraer, y en software nos encontramos con Android 7.1.1 Nougat.
Cómodo y robusto, así se siente el Moto E4 en la mano
Con el Moto E4, Lenovo no ha querido meterse en el mundo de los smartphones con un diseño destacable. En su lugar han apostado por un teléfono más práctico, que resulta cómodo y robusto cuando lo tienes en la mano. A primera vista vemos un teléfono sencillo, que no llamará la atención.
El Moto E4 no cuenta con un aspecto visual en el que llame la atención, pero sí resulta cómodo de sujetar.
Su parte delantera está gobernada por la pantalla, que está rodeada por unos marcos que, definitivamente, son mejorables, especialmente el superior (donde encontramos el logo de Moto). Debajo de la pantalla tenemos su sensor de huellas para aprovechar ese borde, pero hubiera estado aún mejor si contara con dos botones capacitivos a los lados.
Sobre la pantalla tenemos el altavoz para las llamadas, la cámara frontal y su flash LED. En la parte delantera no vemos rastro de LED de notificaciones, en su lugar es la pantalla la que se encargará de hacernos saber que la hemos recibido. En su parte trasera tenemos la cámara con su flash LED, un micrófono de cancelación, el logo de Motorola y, abajo, el altavoz principal.
Es aquí donde vemos la diferencia más notable respecto a generaciones anteriores, y es que tanto el sensor como el flash están metidos en un área circular que sobresale ligeramente del chasis del móvil. La tapa trasera puede extraerse (con bastante dificultad, eso sí) para acceder a las tarjetas y a la batería.
En el borde superior nos encontramos con el conector mini-jack para los auriculares. En el borde inferior tenemos el conector microUSB (nada de tipo C por ahora) y un micrófono. La parte derecha está ocupada los por botones de volumen y de bloqueo, que cuenta con una textura diferente para diferenciarlo. Estos botones son de buena calidad, no bailan en su posición y la dureza de los mismos es la justa.
Si nos vamos a las sensaciones que tenemos a la hora de llevarlo con nosotros en el día a día, resulta bastante cómodo por su tamaño y peso tanto en la mano como en el bolsillo. Al usarlo tenemos la sensación de tener un teléfono bastante robusto, aunque también es verdad que es algo resbaladizo. Hubiera estado muy bien contar con una parte de la superficie algo más rugosa o gomosa.
Pantalla de buena calidad que flaquea en exteriores
La pantalla es el elemento que más miramos de nuestro smartphone, y por eso cada vez exigimos más que sean de buena calidad. Por suerte para nosotros, los usuarios, los fabricantes van mejorando cada vez más en este aspecto sin importar la tecnología que elijan, y es por esto por lo que a día de hoy es bastante difícil encontrar un teléfono con una pantalla mala.
En el caso del protagonista de este análisis comprobamos que sigue esta tendencia de ofrecer buenas pantallas. El tamaño de 5 pulgadas y resolución HD se antoja suficiente para usuarios no muy exigentes. La reproducción de color es buena, así como su nivel de brillo en interiores. Incluso si entra mucha luz solar por la ventana, con un brillo del 40% no tendrás problemas para tener una buena visibilidad.
Lo que sí hay que decir es que si bajas el deslizador por debajo del 20%, verás cómo el brillo se antoja un tanto escaso (aunque en plena oscuridad se agradece, todo hay que decirlo). Donde sí vamos a pasarlo un poco mal es bajo la luz del sol, el brillo máximo resulta insuficiente para tener una buena visibilidad de la pantalla.
Si nos fijamos en el táctil, la experiencia aquí es bastante buena, es rápido a la hora de responder a nuestros toques y es capaz de distinguir bien en qué momento estamos haciendo un deslizamiento sobre la misma. En nuestro día a día no vamos a tener ningún problema en que nos reconozca los toques.
Un buen rendimiento para el día a día y una autonomía en la media
Hasta hace no mucho, encontrarse con un teléfono de 150 euros era sinónimo de producto de baja calidad que dejaba de funcionar bien pasadas unas cuantas semanas. No obstante, aquí veremos que ya no tiene por qué ser así, ahora un teléfono económico sí puede ofrecer una buena experiencia de uso.
Aunque su hardware es un tanto limitado con un procesador MediaTek MT6737 y 2 GB de RAM, durante el día a día hemos experimentado un rendimiento bueno en la interfaz, sin problemas de lag a la hora de acceder a los ajustes, de movernos por los escritorios principales o al acceder a aplicaciones sencillas.
El Moto E4 funciona sin problemas a la hora de ejecutar tareas sencillas en el día a día, pero no tanto en aplicaciones y juegos exigentes.
Donde sí notaremos que cuenta con especificaciones humildes es a la hora de ejecutar ciertas aplicaciones que exijan un poco. En el momento en el que le damos un poco de caña nos encontraremos con un poco de lag, nada desesperante, pero ahí lo tenemos. En los juegos, además, vemos cómo hay un calentamiento un poco mayor de lo normal que, si insistimos en seguir jugando, puede llegar a hacerse un tanto molesto.
Un punto claramente positivo es su sensor de huellas, y no por el hecho de que exista, que también, sino por lo bien que funciona. Una vez configuradas las huellas, cada vez que queramos desbloquear el dispositivo, el sensor responde con rapidez y precisión, bastante más que teléfonos que cuestan el doble.
Para ser más preciso, el sensor de huellas de este Moto E4 funciona mejor en todos los aspectos que el del UMIDIGI C Note y sus hermanos mayores. Además, tiene una función extra, y es que si dejamos pulsado el sensor con la pantalla encendida, esta se apaga, así que ya no tendremos que usar todo el rato el botón de encendido del terminal.
Si pasamos a la autonomía de este móvil, estamos ante una batería de 2.800 mAh que se antojan suficientes para el tamaño de pantalla y resolución. La duración de la pila es bastante estándar, puede darte tranquilamente para un día de uso normal y quedarte alrededor del 30% al final de la jornada.
Durante estos días que lo he tenido, he conseguido entre cinco y seis horas de pantalla con un uso normal (correo electrónico, redes sociales y algunos juegos), modificando el brillo a mano cada vez que entraba o salía de casa. Lo mejor de todo es que la batería es extraíble, así que si se desgasta, se estropea o simplemente no te resulta suficiente, podrás comprar otra y cambiarla sin tener que quedarte sin el teléfono.
En las capturas que podrás ver un poco más abajo, en PCMark ha conseguido sacar un poco más de nueve horas de pantalla con el brillo a un 35% aproximadamente y únicamente con la conectividad Wi-Fi activada. En cuanto a la carga, podremos completarla en dos horas si partimos de un 10%, ya que no dispone de ninguna tecnología de carga rápida que agilice el proceso.
Android puro con un toque de personalización
Algo a lo que estamos acostumbrados a ver en la familia Moto, desde que Motorola fué comprada por Google, es Android bastante puro, lo cual les ha dado buena parte de ese éxito que tiene a día de hoy (especialmente si hablamos de una compañía "resucitada"). Con el Moto E4 nos encontramos justamente con eso, un software bastante limpio.
Aquellos que hayan tenido o probado un Moto sabrán lo que tiene este terminal. Nos encontramos con una interfaz muy limpia y fluida. Si deslizamos hacia la pantalla de la izquierda nos encontraremos con Google Now para realizar búsquedas, consultar el tiempo o el mapa para llegar a casa.
En común con Pixel Launcher (y, poco a poco, con otros de terceros) tiene que, para acceder al cajón de notificaciones, ya no hay un botón, sino que hay que deslizar hacia arriba desde la zona inferior. Hay algunos elementos propios de personalización, como pueden ser el widget de reloj o la app Moto.
Esta app permite configurar el sensor de huellas para navegar, deslizar desde el centro de la pantalla hacia una esquina para reducir su tamaño (como si 5 pulgadas no fuera lo bastante pequeña) o acceder a un par de ajustes de la pantalla. Este último aspecto sirve para mostrar notificaciones cuando la pantalla está apagada (viene activado por defecto) o configurar un modo nocturno automático (usa tonos más cálidos a medida que cae la noche).
En cuanto al apartado de ajustes, lo único que veremos de la marca es el apartado de 'Privacidad de Motorola', todo lo demás es completamente stock. El funcionamiento, por supuesto, es impecable, sobre todo con lo limitado del hardware, no veremos lag y el retraso será muy puntual, y apenas se dejará notar.
Si no eres amante de las capas de personalización pesadas o demasiado intrusivas, la interfaz de este Moto E4 te va a gustar bastante, es muy limpia, y la escasa personalización que hay no sólo no afecta al rendimiento, sino que puede resultar hasta útil. Para terminar esta sección, recordar que viene con Android 7.1.1 y el parche de seguridad de abril de este año.
Buena cámara para ser de un gama baja
Uno de los elementos que suelen sacrificar los fabricantes cuando hablamos de un gama baja es la cámara, pero en los últimos tiempos el apartado fotográfico ha cobrado la suficiente importancia como para que no se vea tan recortado como antaño. En el Moto E4 tenemos un sensor trasero de 8 megapíxeles y apertura f/2.2 y uno frontal de 5 megapíxeles con la misma apertura.
Si bien las especificaciones son las típicas que podríamos encontrar en un teléfono de las características del Moto E4, lo que realmente nos dirá si merece la pena hacer fotos con este smartphone es la calidad de las imágenes. Durante el día tenemos un buen nivel de detalle, y las fotos se disparan con rapidez.
De día, como se suele decir, todos los teléfonos hacen buenas fotos, así que lo que habría que juzgar en este caso es su rango dinámico, que es el que podemos encontrar en cualquier móvil de 150 euros, es decir, más bien pobre. Las zonas con sombra quedan oscurecidas de más, lo que hace que la foto pierda calidad, pero el HDR es capaz de solventar en parte este problema, aunque da la sensación de que estropea otras partes de la imagen.
Por la noche, como sucede con todos los móviles, la calidad de las imágenes suele caer. En el caso del Moto E4, si la escena está iluminada (farolas y carteles encendidos), las imágenes son decentes, aunque sí notamos un nivel de detalle algo bajo a cambio de no introducir apenas ruido.
En cuanto a las fotos en interiores, siempre y cuando estén bien iluminados, nos encontramos con una calidad buena, aunque a cierta distancia apreciamos una ligera pérdida de detalle, y las zonas con sombra quedan bastante oscurecidas, como podrás apreciar en la foto en la que aparece una silla.
Si pasamos a la interfaz, nos encontramos con todas las funciones necesarias en el borde izquierdo (o superior si haces la foto en vertical). No hay modos adicionales más allá del panorámico, tampoco un modo manual, aunque podemos hacer fotos panorámicas y activar o desactivar el HDR a nuestra voluntad. Funciona de forma rápida, sin retraso a la hora de deslizar o tocar una opción.
Moto E4, la opinión de Xataka Android
Una cosa que cualquier comprador debe tener en cuenta es que estamos ante un teléfono económico, pero eso no significa que deba esperar un producto de baja calidad. El Moto E4 es un producto de calidad, bien construido y con un funcionamiento más que digno, esa es la sensación que me he llevado estos días al usarlo.
Claro, tiene sus limitaciones, pero es normal, estamos ante un Moto E, no un Moto Z. No es compatible con los MotoMods, no tiene doble cámara, ni NFC, ni unos marcos mínimos, pero sí tiene una batería extraíble, un sensor de huellas de gran calidad y radio FM. El Moto E4 es, según he podido comprobar, un teléfono muy equilibrado, y eso puede hacerlo recomendable para casi cualquier persona.
El Moto E4 es un teléfono bien consstruido y cómodo de llevar gracias a su tamaño. Además, su batería es extraíble, lo cual puede darle un par de puntos.
Es un teléfono cómodo tanto para tenerlo en la mano como para llevarlo en el bolsillo, la sensación al tacto es de un móvil bien construido, sólido y robusto. También es cierto que se me hace un poco soso en cuanto a diseño, lo que le quita ese efecto 'wow' que sí tienen otros móviles al sacarlos de la caja.
El sensor de huellas se encuentra entre sus mejores cualidades, es rápido y preciso a la hora de reconocer el dedo, más que móviles que cuestan hasta el doble que este Moto E4. Una pena que no venga acompañado de botones capacitivos y aprovechar mejor ese marco inferior. Sí, puedes configurar al sensor para navegar con él, pero eso de tener que memorizar el gesto a realizar para ciertas acciones le quita bastante gracia.
No hay mucha sorpresa en cuanto al rendimiento, bien por la interfaz y apps sencillas, pero no tanto por juegos exigentes.
En cuanto al rendimiento, aquí no hay mucha sorpresa, se mueve bien por la interfaz y aplicaciones sencillas, pero veremos cómo con juegos exigentes el hardware empieza a mostrar sus limitaciones con bajadas de fps, lags y un calentamiento algo más alto de lo normal. Las pocas funciones extra que tiene este teléfono no tienen problema alguno.
Si buscas algo barato y que funcione bien, el Moto E4 ocupará uno de los primeros lugares de tu lista por su buen hacer en el día a día y por ser un terminal muy equilibrado. En general, tenemos a un Moto E4 que mantiene la pantalla de su antecesor, pero que experimenta mejoras en rendimiento, cámara y en la puesta al día en software.
Esta evolución ha hecho que el precio de salida del terminal sea ligeramente superior al que tuvo el Moto E3 en su día (149 euros vs 139 euros), y teniendo en cuenta estas mejoras, el Moto E4 bien merece una oportunidad de ser comprado. A continuación, como siempre, te dejamos nuestras valoraciones finales.

La familia Moto, desde que se inició con aquel Moto X, ha ido ganando prestigio en el mundo Android, y es que se ha hecho un hueco en el mercado a base de precios razonables y Android puro. La gama Moto E es la más modesta en cuanto a especificaciones, y eso es algo que se refleja en su precio. El último en sumarse a la familia fue el Moto E4, protagonista de este análisis.

El Moto E3 que analizamos hace unos meses resultó un tanto decepcionante, y es que en el apartado donde destaca esta familia, el rendimiento con unas especificaciones contenidas, resultó ser un punto flojo. En este análisis del Moto E4 veremos si es capaz de mejorar en todos los apartados a su antecesor o sigue siendo un gama baja del montón.

Especificaciones técnicas

El Moto E4 se encuentra en la gama de entrada, siendo, de las tres familias de la marca, el más humilde en cuanto a especificaciones técnicas. Como veremos en la tabla a continuación, no presume de mucho músculo, pero de momento no nos adelantemos a los acontecimientos y veamos qué es lo que nos encontramos por dentro.

Teniendo en cuenta lo que hemos visto, el teléfono cumplirá de sobra con las tareas más básicas que tengamos que hacer durante el día. Pero antes de juzgar nuestra experiencia con este teléfono, vamos a ver las especificaciones. Empezando por la pantalla, tenemos un tamaño de 5 pulgadas con resolución HD y tecnología IPS.

El procesador elegido para el Moto E4 esta vez no es un Snapdragon, sino el MediaTek MT6737, aun quad-core a 1,3 GHz que viene acompañado con una memoria RAM de 2 GB y un almacenamiento de 16 GB que puedes ampliar con tarjetas microSD de hasta 128 GB.

Si nos pasamos a la conectividad, tiene todo lo que se puede esperar de un gama de entrada, como es la conectividad Wi-Fi b/g/n, LTE, Bluetooth 4.2, GPS con GLONASS y hasta radio FM. Aquí echamos de menos, como en muchos terminales de su mismo rango, el chip NFC, aunque sí contamos con sensor de huellas, del cual hablaremos más adelante.

En el apartado fotográfico, nos encontramos con una cámara trasera de 8 megapíxeles con apertura f/2.2. Por su parte, el sensor frontal tiene una resolución de 5 megapíxeles y cuenta con apertura f/2.2 y un flash LED frontal. Su batería es de 2.800 mAh, que se puede extraer, y en software nos encontramos con Android 7.1.1 Nougat.

Cómodo y robusto, así se siente el Moto E4 en la mano

Con el Moto E4, Lenovo no ha querido meterse en el mundo de los smartphones con un diseño destacable. En su lugar han apostado por un teléfono más práctico, que resulta cómodo y robusto cuando lo tienes en la mano. A primera vista vemos un teléfono sencillo, que no llamará la atención.

El Moto E4 no cuenta con un aspecto visual en el que llame la atención, pero sí resulta cómodo de sujetar.

Su parte delantera está gobernada por la pantalla, que está rodeada por unos marcos que, definitivamente, son mejorables, especialmente el superior (donde encontramos el logo de Moto). Debajo de la pantalla tenemos su sensor de huellas para aprovechar ese borde, pero hubiera estado aún mejor si contara con dos botones capacitivos a los lados.

Sobre la pantalla tenemos el altavoz para las llamadas, la cámara frontal y su flash LED. En la parte delantera no vemos rastro de LED de notificaciones, en su lugar es la pantalla la que se encargará de hacernos saber que la hemos recibido. En su parte trasera tenemos la cámara con su flash LED, un micrófono de cancelación, el logo de Motorola y, abajo, el altavoz principal.

Es aquí donde vemos la diferencia más notable respecto a generaciones anteriores, y es que tanto el sensor como el flash están metidos en un área circular que sobresale ligeramente del chasis del móvil. La tapa trasera puede extraerse (con bastante dificultad, eso sí) para acceder a las tarjetas y a la batería.

En el borde superior nos encontramos con el conector mini-jack para los auriculares. En el borde inferior tenemos el conector microUSB (nada de tipo C por ahora) y un micrófono. La parte derecha está ocupada los por botones de volumen y de bloqueo, que cuenta con una textura diferente para diferenciarlo. Estos botones son de buena calidad, no bailan en su posición y la dureza de los mismos es la justa.

Si nos vamos a las sensaciones que tenemos a la hora de llevarlo con nosotros en el día a día, resulta bastante cómodo por su tamaño y peso tanto en la mano como en el bolsillo. Al usarlo tenemos la sensación de tener un teléfono bastante robusto, aunque también es verdad que es algo resbaladizo. Hubiera estado muy bien contar con una parte de la superficie algo más rugosa o gomosa.

Pantalla de buena calidad que flaquea en exteriores

La pantalla es el elemento que más miramos de nuestro smartphone, y por eso cada vez exigimos más que sean de buena calidad. Por suerte para nosotros, los usuarios, los fabricantes van mejorando cada vez más en este aspecto sin importar la tecnología que elijan, y es por esto por lo que a día de hoy es bastante difícil encontrar un teléfono con una pantalla mala.

En el caso del protagonista de este análisis comprobamos que sigue esta tendencia de ofrecer buenas pantallas. El tamaño de 5 pulgadas y resolución HD se antoja suficiente para usuarios no muy exigentes. La reproducción de color es buena, así como su nivel de brillo en interiores. Incluso si entra mucha luz solar por la ventana, con un brillo del 40% no tendrás problemas para tener una buena visibilidad.

Lo que sí hay que decir es que si bajas el deslizador por debajo del 20%, verás cómo el brillo se antoja un tanto escaso (aunque en plena oscuridad se agradece, todo hay que decirlo). Donde sí vamos a pasarlo un poco mal es bajo la luz del sol, el brillo máximo resulta insuficiente para tener una buena visibilidad de la pantalla.

Si nos fijamos en el táctil, la experiencia aquí es bastante buena, es rápido a la hora de responder a nuestros toques y es capaz de distinguir bien en qué momento estamos haciendo un deslizamiento sobre la misma. En nuestro día a día no vamos a tener ningún problema en que nos reconozca los toques.

Un buen rendimiento para el día a día y una autonomía en la media

Hasta hace no mucho, encontrarse con un teléfono de 150 euros era sinónimo de producto de baja calidad que dejaba de funcionar bien pasadas unas cuantas semanas. No obstante, aquí veremos que ya no tiene por qué ser así, ahora un teléfono económico sí puede ofrecer una buena experiencia de uso.

Aunque su hardware es un tanto limitado con un procesador MediaTek MT6737 y 2 GB de RAM, durante el día a día hemos experimentado un rendimiento bueno en la interfaz, sin problemas de lag a la hora de acceder a los ajustes, de movernos por los escritorios principales o al acceder a aplicaciones sencillas.

El Moto E4 funciona sin problemas a la hora de ejecutar tareas sencillas en el día a día, pero no tanto en aplicaciones y juegos exigentes.

Donde sí notaremos que cuenta con especificaciones humildes es a la hora de ejecutar ciertas aplicaciones que exijan un poco. En el momento en el que le damos un poco de caña nos encontraremos con un poco de lag, nada desesperante, pero ahí lo tenemos. En los juegos, además, vemos cómo hay un calentamiento un poco mayor de lo normal que, si insistimos en seguir jugando, puede llegar a hacerse un tanto molesto.

Un punto claramente positivo es su sensor de huellas, y no por el hecho de que exista, que también, sino por lo bien que funciona. Una vez configuradas las huellas, cada vez que queramos desbloquear el dispositivo, el sensor responde con rapidez y precisión, bastante más que teléfonos que cuestan el doble.

Para ser más preciso, el sensor de huellas de este Moto E4 funciona mejor en todos los aspectos que el del UMIDIGI C Note y sus hermanos mayores. Además, tiene una función extra, y es que si dejamos pulsado el sensor con la pantalla encendida, esta se apaga, así que ya no tendremos que usar todo el rato el botón de encendido del terminal.

Si pasamos a la autonomía de este móvil, estamos ante una batería de 2.800 mAh que se antojan suficientes para el tamaño de pantalla y resolución. La duración de la pila es bastante estándar, puede darte tranquilamente para un día de uso normal y quedarte alrededor del 30% al final de la jornada.

Durante estos días que lo he tenido, he conseguido entre cinco y seis horas de pantalla con un uso normal (correo electrónico, redes sociales y algunos juegos), modificando el brillo a mano cada vez que entraba o salía de casa. Lo mejor de todo es que la batería es extraíble, así que si se desgasta, se estropea o simplemente no te resulta suficiente, podrás comprar otra y cambiarla sin tener que quedarte sin el teléfono.

En las capturas que podrás ver un poco más abajo, en PCMark ha conseguido sacar un poco más de nueve horas de pantalla con el brillo a un 35% aproximadamente y únicamente con la conectividad Wi-Fi activada. En cuanto a la carga, podremos completarla en dos horas si partimos de un 10%, ya que no dispone de ninguna tecnología de carga rápida que agilice el proceso.

Android puro con un toque de personalización

Algo a lo que estamos acostumbrados a ver en la familia Moto, desde que Motorola fué comprada por Google, es Android bastante puro, lo cual les ha dado buena parte de ese éxito que tiene a día de hoy (especialmente si hablamos de una compañía "resucitada"). Con el Moto E4 nos encontramos justamente con eso, un software bastante limpio.

Aquellos que hayan tenido o probado un Moto sabrán lo que tiene este terminal. Nos encontramos con una interfaz muy limpia y fluida. Si deslizamos hacia la pantalla de la izquierda nos encontraremos con Google Now para realizar búsquedas, consultar el tiempo o el mapa para llegar a casa.

En común con Pixel Launcher (y, poco a poco, con otros de terceros) tiene que, para acceder al cajón de notificaciones, ya no hay un botón, sino que hay que deslizar hacia arriba desde la zona inferior. Hay algunos elementos propios de personalización, como pueden ser el widget de reloj o la app Moto.

Esta app permite configurar el sensor de huellas para navegar, deslizar desde el centro de la pantalla hacia una esquina para reducir su tamaño (como si 5 pulgadas no fuera lo bastante pequeña) o acceder a un par de ajustes de la pantalla. Este último aspecto sirve para mostrar notificaciones cuando la pantalla está apagada (viene activado por defecto) o configurar un modo nocturno automático (usa tonos más cálidos a medida que cae la noche).

En cuanto al apartado de ajustes, lo único que veremos de la marca es el apartado de 'Privacidad de Motorola', todo lo demás es completamente stock. El funcionamiento, por supuesto, es impecable, sobre todo con lo limitado del hardware, no veremos lag y el retraso será muy puntual, y apenas se dejará notar.

Si no eres amante de las capas de personalización pesadas o demasiado intrusivas, la interfaz de este Moto E4 te va a gustar bastante, es muy limpia, y la escasa personalización que hay no sólo no afecta al rendimiento, sino que puede resultar hasta útil. Para terminar esta sección, recordar que viene con Android 7.1.1 y el parche de seguridad de abril de este año.

Buena cámara para ser de un gama baja

Uno de los elementos que suelen sacrificar los fabricantes cuando hablamos de un gama baja es la cámara, pero en los últimos tiempos el apartado fotográfico ha cobrado la suficiente importancia como para que no se vea tan recortado como antaño. En el Moto E4 tenemos un sensor trasero de 8 megapíxeles y apertura f/2.2 y uno frontal de 5 megapíxeles con la misma apertura.

Si bien las especificaciones son las típicas que podríamos encontrar en un teléfono de las características del Moto E4, lo que realmente nos dirá si merece la pena hacer fotos con este smartphone es la calidad de las imágenes. Durante el día tenemos un buen nivel de detalle, y las fotos se disparan con rapidez.

De día, como se suele decir, todos los teléfonos hacen buenas fotos, así que lo que habría que juzgar en este caso es su rango dinámico, que es el que podemos encontrar en cualquier móvil de 150 euros, es decir, más bien pobre. Las zonas con sombra quedan oscurecidas de más, lo que hace que la foto pierda calidad, pero el HDR es capaz de solventar en parte este problema, aunque da la sensación de que estropea otras partes de la imagen.

Por la noche, como sucede con todos los móviles, la calidad de las imágenes suele caer. En el caso del Moto E4, si la escena está iluminada (farolas y carteles encendidos), las imágenes son decentes, aunque sí notamos un nivel de detalle algo bajo a cambio de no introducir apenas ruido.

En cuanto a las fotos en interiores, siempre y cuando estén bien iluminados, nos encontramos con una calidad buena, aunque a cierta distancia apreciamos una ligera pérdida de detalle, y las zonas con sombra quedan bastante oscurecidas, como podrás apreciar en la foto en la que aparece una silla.

Si pasamos a la interfaz, nos encontramos con todas las funciones necesarias en el borde izquierdo (o superior si haces la foto en vertical). No hay modos adicionales más allá del panorámico, tampoco un modo manual, aunque podemos hacer fotos panorámicas y activar o desactivar el HDR a nuestra voluntad. Funciona de forma rápida, sin retraso a la hora de deslizar o tocar una opción.

Moto E4, la opinión de Xataka Android

Una cosa que cualquier comprador debe tener en cuenta es que estamos ante un teléfono económico, pero eso no significa que deba esperar un producto de baja calidad. El Moto E4 es un producto de calidad, bien construido y con un funcionamiento más que digno, esa es la sensación que me he llevado estos días al usarlo.

Claro, tiene sus limitaciones, pero es normal, estamos ante un Moto E, no un Moto Z. No es compatible con los MotoMods, no tiene doble cámara, ni NFC, ni unos marcos mínimos, pero sí tiene una batería extraíble, un sensor de huellas de gran calidad y radio FM. El Moto E4 es, según he podido comprobar, un teléfono muy equilibrado, y eso puede hacerlo recomendable para casi cualquier persona.

El Moto E4 es un teléfono bien consstruido y cómodo de llevar gracias a su tamaño. Además, su batería es extraíble, lo cual puede darle un par de puntos.

Es un teléfono cómodo tanto para tenerlo en la mano como para llevarlo en el bolsillo, la sensación al tacto es de un móvil bien construido, sólido y robusto. También es cierto que se me hace un poco soso en cuanto a diseño, lo que le quita ese efecto 'wow' que sí tienen otros móviles al sacarlos de la caja.

El sensor de huellas se encuentra entre sus mejores cualidades, es rápido y preciso a la hora de reconocer el dedo, más que móviles que cuestan hasta el doble que este Moto E4. Una pena que no venga acompañado de botones capacitivos y aprovechar mejor ese marco inferior. Sí, puedes configurar al sensor para navegar con él, pero eso de tener que memorizar el gesto a realizar para ciertas acciones le quita bastante gracia.

No hay mucha sorpresa en cuanto al rendimiento, bien por la interfaz y apps sencillas, pero no tanto por juegos exigentes.

En cuanto al rendimiento, aquí no hay mucha sorpresa, se mueve bien por la interfaz y aplicaciones sencillas, pero veremos cómo con juegos exigentes el hardware empieza a mostrar sus limitaciones con bajadas de fps, lags y un calentamiento algo más alto de lo normal. Las pocas funciones extra que tiene este teléfono no tienen problema alguno.

Si buscas algo barato y que funcione bien, el Moto E4 ocupará uno de los primeros lugares de tu lista por su buen hacer en el día a día y por ser un terminal muy equilibrado. En general, tenemos a un Moto E4 que mantiene la pantalla de su antecesor, pero que experimenta mejoras en rendimiento, cámara y en la puesta al día en software.

Esta evolución ha hecho que el precio de salida del terminal sea ligeramente superior al que tuvo el Moto E3 en su día (149 euros vs 139 euros), y teniendo en cuenta estas mejoras, el Moto E4 bien merece una oportunidad de ser comprado. A continuación, como siempre, te dejamos nuestras valoraciones finales.

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